La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que el Gobierno federal trabaja en una nueva norma ambiental y de salud pública que permitirá, por primera vez, que el agua residual tratada pueda reutilizarse como agua potable en el país, una práctica que ya existe en otras naciones.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que actualmente en México no existe una norma que autorice la potabilización directa de aguas de desecho. Las regulaciones vigentes solo permiten que el agua tratada se descargue en lagunas o cuerpos receptores, donde puede estabilizarse y eventualmente potabilizarse con restricciones.
“Hoy por hoy no se podría. La Secretaría de Medio Ambiente y la Secretaría de Salud están trabajando en una norma de este tipo”, indicó la mandataria.
Mencionó que Querétaro y la presa Madín, en el Valle de México, son ejemplos de proyectos donde se busca aprovechar el agua pluvial y residual para reincorporarla a las redes de abastecimiento, siempre garantizando la calidad del líquido.
La presidenta también abordó la situación del agua en Tijuana, uno de los tres municipios más poblados del país junto con Iztapalapa y Ecatepec. Señaló que, aun con mejoras en la red de distribución y reducción de fugas, la ciudad requiere nuevas fuentes de abastecimiento debido a su rápido crecimiento.
Por ello, el Gobierno federal revisa el proyecto de una planta desaladora en la zona, evaluando su viabilidad ambiental y social. Un proyecto similar ya está en marcha en Los Cabos, Baja California Sur, ante el aumento de la demanda en esa región.
Fin a la venta de agua
Sheinbaum también se refirió al distrito de riego 014, en el Valle de Mexicali y Río Colorado, donde los municipios costeros —como Tijuana, Rosarito y Tecate— compran agua al banco local del distrito al agotar su asignación anual del Río Colorado.
La mandataria advirtió que, con las modificaciones a la Ley de Aguas Nacionales, ya no se permitirá la compraventa de derechos de agua entre particulares. Los volúmenes no utilizados deberán regresarse a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que los podrá concesionar de forma transparente a los municipios que los requieran.
“Nos parece injusto que si alguien recibe agua de la nación sin pagar derechos, la venda para beneficio personal. Si no la usas, regrésala al Banco Nacional de Agua”, sostuvo.
Asimismo, anunció que antes de finalizar el año se integrará una base de datos única y pública de concesiones de agua, que incluirá información sobre los titulares, volúmenes y usos autorizados, con el fin de erradicar prácticas de corrupción que se habían detectado en las oficinas locales de Conagua.