La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aclaró que la decisión de imponer aranceles máximos permitidos por la Organización Mundial de Comercio (OMC) a mil 463 fracciones arancelarias no está dirigida contra ningún país en específico, sino que responde a una estrategia para fortalecer la economía nacional y la producción interna.
Los cambios contemplan un aumento significativo en sectores clave: los autos importados enfrentarán un arancel del 50% —frente al rango actual de 15 a 20%— y las autopartes estarán sujetas a entre 10 y 50%, cuando antes la tarifa oscilaba entre 0 y 35%. En total, las medidas impactarán a 17 sectores estratégicos.
Sheinbaum subrayó que México mantiene una buena relación con China y con otros países que han expresado inquietud por estas medidas. “No son coercitivas, ni discriminatorias, ni dirigidas contra una nación en particular. Se aplican a todos aquellos países con los que no tenemos un tratado de libre comercio”, explicó la mandataria.
La presidenta recordó que ya se han sostenido reuniones con representantes chinos, incluido el embajador recientemente acreditado en México, y anunció que continuarán las pláticas bilaterales. De igual forma, dijo que Corea del Sur se ha acercado al canciller para iniciar conversaciones sobre comercio.
“Admiramos y respetamos el trabajo de China y de otros países, pero estas decisiones son importantes para fortalecer a México”, expresó Sheinbaum, quien agregó que la mayoría de los países afectados representan mercados a los que México exporta muy poco en comparación con lo que importa.
La mandataria insistió en que la medida cumple con las normas internacionales y busca dar un impulso a la producción nacional en sectores estratégicos, mientras se mantiene abierto el diálogo con todas las naciones interesadas.














