La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó que la cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad avanza de manera sólida y con un marco claramente definido: reciprocidad, respeto a la soberanía e integridad territorial, responsabilidad compartida y confianza mutua.
Durante la conferencia matutina del día de hoy, Sheinbaum explicó que el programa bilateral incluye el intercambio de información en tiempo real entre autoridades de ambos países.
Esto permitirá detectar cargamentos de armas o drogas y actuar de inmediato, a través de “operaciones espejo” en la frontera.
“Si ellos tienen información de un envío de armas hacia México, nos la hacen llegar de manera directa para que podamos intervenir en territorio nacional. Lo mismo sucede en el caso de drogas que crucen hacia Estados Unidos”, detalló.
La mandataria destacó que la colaboración no se limita al flujo de información. También contempla programas de capacitación mutua: fuerzas armadas mexicanas podrán entrenarse en ciertos temas en Estados Unidos, mientras que elementos de aquel país recibirán instrucción en planes como el DN-III de la Secretaría de la Defensa Nacional y el Plan Marina, diseñados para atención de emergencias y operaciones especiales.
Trato humanitario
Respecto a extradiciones, Sheinbaum fue enfática en que toda decisión se toma bajo criterios de soberanía nacional y siempre en función de la seguridad y la paz en México.
“La decisión sobre enviar a una persona a Estados Unidos se evalúa en el Consejo Nacional de Seguridad con base en un análisis de riesgo para nuestro país”, subrayó, al tiempo que aclaró que no se discutió la presencia de más agentes estadounidenses en México.
Otro de los temas abordados con el secretario de Estado, Marco Rubio, fue el fenómeno migratorio. La presidenta expuso que el número de mexicanos que emigran a Estados Unidos ha disminuido de forma significativa en los últimos años, mientras que el tránsito de personas de otros países por México también ha reducido tras ajustes en las políticas migratorias estadounidenses.
En el ámbito comercial, Sheinbaum explicó que se mantiene una mesa de trabajo para resolver barreras que afectan a ambas naciones. México ha señalado casos como los aranceles al jitomate o el cierre a la exportación de ganado, mientras que Estados Unidos ha planteado alrededor de 50 temas que, según su interpretación, representan obstáculos al tratado comercial T-MEC. Estas diferencias, dijo, se revisan punto por punto para alcanzar acuerdos.
Finalmente, la presidenta enfatizó que el grupo binacional que dará seguimiento a los acuerdos de seguridad estará conformado por titulares de la Secretaría de la Defensa Nacional, Marina, Seguridad y Protección Ciudadana, Relaciones Exteriores y la Fiscalía General de la República.
Este equipo tendrá la tarea de evaluar indicadores como la reducción del cruce de fentanilo hacia Estados Unidos y el tráfico de armas hacia México, para tomar decisiones conjuntas y reforzar acciones en las zonas donde se detecten mayores riesgos.
“Fue una reunión cordial y productiva. El resultado es positivo para el país, porque avanzamos en seguridad, migración y comercio bajo principios de respeto mutuo”, concluyó Sheinbaum.