Pekín conmemoró con una muestra de su poder este miércoles el 80 aniversario de la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial con un imponente desfile militar en la avenida Changan, en el corazón de la capital china. El evento mostró los avances más recientes del Ejército Popular de Liberación (EPL), incluidos sistemas de misiles, tanques de última generación y artillería considerada clave en un posible conflicto futuro en torno a Taiwán.
El presidente Xi Jinping pronunció un discurso desde la tribuna de Tiananmen y posteriormente pasó revista a las tropas a bordo de un vehículo de inspección. Se trata del tercer gran desfile militar que Xi encabeza desde que asumió la presidencia.
Entre los invitados especiales estuvieron destacados líderes mundiales, como el presidente ruso Vladimir Putin, el líder norcoreano Kim Jong-un, el presidente bielorruso Alexander Lukashenko y el primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim. También asistieron exdirigentes del Partido Comunista, incluidos el expresidente Hu Jintao y los ex primeros ministros Wen Jiabao y Zhu Rongji, dependiendo de su estado de salud.
El desfile incluyó la primera presentación pública del sistema de defensa aérea HQ-20, montado sobre un vehículo de ocho ruedas con capacidad para al menos ocho interceptores. Su diseño guarda similitudes con el sistema HQ-9, aunque emplea misiles más pequeños.
















