Con un enfoque en transparencia y cercanía con la ciudadanía, Miguel Guerrero asumió oficialmente el cargo de juez penal de la Ciudad de México durante la sesión solemne realizada en el Congreso capitalino para la toma de protesta de los jueces electos.
El nombramiento de Guerrero forma parte del proceso de renovación del Poder Judicial local, que en este periodo integró a nuevos jueces con el objetivo de responder a los retos de una ciudad con más de nueve millones de habitantes y con una de las cargas judiciales más altas del país.
En su discurso, Guerrero delineó tres ejes de trabajo que marcarán el inicio de su gestión:
- Presencia en territorio. Establecer contacto directo con vecinos y comunidades para escuchar sus demandas de justicia y seguridad.
- Agilizar procesos. Impulsar medidas para reducir la saturación en juzgados y acortar tiempos en la resolución de casos.
- Transparencia activa. Implementar reportes periódicos y accesibles que permitan a la ciudadanía dar seguimiento al desempeño judicial.
De acuerdo con datos del Consejo de la Judicatura de la CDMX, en 2024 se registraron más de 280 mil asuntos en materia penal y civil, lo que representa uno de los principales desafíos para el sistema judicial local. Guerrero reconoció que atender la congestión de expedientes será una de sus prioridades inmediatas.
“La justicia debe ser clara, cercana y en lenguaje sencillo; tiene que estar al servicio de la gente y no encerrada en los edificios judiciales”, señaló durante su intervención.
Con su nombramiento, el nuevo juez penal se integra a una etapa en la que el Poder Judicial de la capital busca fortalecer la confianza ciudadana a través de mecanismos de rendición de cuentas y mayor interacción con la sociedad.
















