El caso de presuntos sobornos en contratos de Pemex ha escalado hasta los tribunales de Estados Unidos, donde el Departamento de Justicia presentó una denuncia contra siete empresas norteamericanas acusadas de pagar a exfuncionarios mexicanos para obtener beneficios indebidos.
De acuerdo con Raquel Buenrostro, titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, las investigaciones involucran a tres exdirectivos de Pemex, señalados de recibir pagos ilegales en procesos de adjudicación. Uno de los principales implicados es Mario Alberto Ávila Lizárraga, exfuncionario ligado al escándalo de Oceanografía durante gobiernos anteriores.
La denuncia fue presentada el pasado 11 de agosto en un tribunal de Texas, aunque en México ya se habían detectado irregularidades desde 2020, lo que llevó a cancelar licitaciones y cerrar contratos anticipadamente. “Se actuó de manera preventiva antes de conocer la investigación en Estados Unidos”, subrayó Buenrostro.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que su gobierno reabrirá auditorías para revisar si hubo alteraciones en las revisiones internas y advirtió que, de comprobarse responsabilidades, se aplicarán sanciones ejemplares: “Cero impunidad, no se protegerá a nadie”.
Con la colaboración internacional en curso, tanto Pemex como la Secretaría Anticorrupción buscan recuperar recursos desviados y asegurar que las empresas y exfuncionarios implicados respondan ante la justicia.