En medio de crecientes tensiones entre Washington y Moscú, el Kremlin buscó este lunes calmar los ánimos tras el despliegue de dos submarinos nucleares estadounidenses, ordenado por el presidente Donald Trump en respuesta a lo que calificó como una amenaza rusa.
“En una guerra nuclear no puede haber vencedores”, declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, quien enfatizó que Moscú no percibe actualmente señales de una escalada nuclear y llamó a la cautela ante declaraciones impulsivas.
Peskov atribuyó el malentendido a publicaciones en redes sociales del exmandatario Dmitri Medvédev, cuyas declaraciones provocaron una dura respuesta del mandatario estadounidense. Trump impuso un plazo de diez días a Rusia para frenar su ofensiva en Ucrania y justificó el despliegue de submarinos como una medida de prevención: “Solo quiero asegurarme de que sus palabras sean solo palabras y nada más”, expresó.
A pesar de las tensiones, Moscú dejó la puerta abierta al diálogo. Peskov confirmó la disposición del Kremlin para recibir esta semana al emisario de la Casa Blanca, Steve Witkoff, enviado especial de Estados Unidos para Oriente Medio: “Siempre nos alegra ver al señor Witkoff en Moscú y mantener contactos con él. Los consideramos importantes, significativos y muy útiles”, afirmó.
Rusia no ha puesto en alerta sus fuerzas nucleares desde febrero de 2022, cuando lo hizo en respuesta a declaraciones de líderes de la OTAN. Aun así, el Kremlin insiste en que sus doctrinas estratégicas no han cambiado y que el único interlocutor válido con EU sigue siendo el presidente Vladimir Putin.
















