En Oaxaca, julio no es un mes cualquiera: es un llamado del alma. La Guelaguetza 2025 ya se siente en el aire, en los preparativos, en las lenguas que se cruzan, en los colores que brotan de los huipiles, en los pasos que ensayan los pueblos para bailar su historia.
Es la fiesta mayor de México, y este año, como dijo emocionado el gobernador Salomón Jara, es también un acto de amor y solidaridad.
“Nuestra Guelaguetza no es una fiesta más. Es nuestra máxima ceremonia, un ritual, un encuentro dialéctico entre nuestros pueblos al ritmo de sones, jarabes, chilenas y jaranas”, expresó el mandatario al hacer la invitación oficial. Y añadió: “Representa el compromiso colectivo, el dar sin esperar, el tejer redes de solidaridad y ayuda mutua entre los pueblos.”
La palabra “guelaguetza”, explicó Jara, proviene del zapoteco genda lesa y significa “ofrenda” o “acción de dar”. Su origen se remonta a tiempos prehispánicos, cuando se realizaban rituales en honor al dios de la lluvia y a la diosa del maíz. Hoy, ese espíritu sigue vivo en cada canción, cada traje y cada paso.
Durante todo julio, Oaxaca será un escenario vivo de cultura:
- Lunes del Cerro: 21 y 28 de julio, con la participación de 65 delegaciones de comunidades indígenas y afromexicanas.
- Calendas culturales: 19 y 26 de julio.
- Feria del Mezcal y de las Artesanías: 18 y 29 de julio, en el Centro de Convenciones.
- Festival de los Moles: 24 y 25 de julio.
- Feria del Tejate: 18 y 25 de julio, donde se buscará romper el récord de la bebida tradicional más grande del mundo.
- Conciertos masivos gratuitos: con Lila Downs, Rubén Blades y Siddhartha.
Este año, todos los ingresos de los Lunes del Cerro y la Feria del Mezcal se destinarán a apoyar a las comunidades afectadas por el huracán en la Costa oaxaqueña. “Oaxaca es un mosaico de pueblos que sigue caminando con dignidad, fuerza y esperanza. Somos los diversos granos de una misma mazorca”, dijo el gobernador.
La fiesta también rinde homenaje a sus mujeres, representadas en la Diosa Centéotl 2025, Patricia Canciano Zaragoza, originaria de Huautla de Jiménez, quien encarna el futuro con raíces profundas en la tradición.
Y como bien lo expresó Salomón Jara:
“Ojalá la memoria hable y lo estremezca todo, para que el maíz siga siendo mujer y lo fecunde todo… Que viva la Guelaguetza, que vivan los pueblos de Oaxaca, que viva nuestra herencia indígena y que viva México.”





















