La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que su administración trabaja para revertir el debilitamiento que sufrió la industria farmacéutica nacional a raíz de una reforma impulsada durante el sexenio de Felipe Calderón.
En ese entonces, se eliminó de la Ley General de Salud el requisito de que las empresas proveedoras del sector público tuvieran plantas de producción en México, lo que, según la mandataria, provocó una caída en la producción nacional de medicamentos, equipo médico y material de curación.
“Esa decisión se toma en el sexenio de Calderón, y desde entonces comenzó a caer la industria, porque se empezó a importar todo”, explicó Sheinbaum. Frente a esta situación, afirmó que su gobierno implementará el Plan México, una estrategia integral que busca reactivar la manufactura de insumos médicos en el país y garantizar soberanía sanitaria.
La presidenta subrayó que esta política no solo responde a una lógica económica, sino también a una necesidad estratégica para el país, especialmente tras la experiencia de la pandemia de COVID-19, cuando quedó en evidencia que México no producía ni siquiera cubrebocas o hisopos para pruebas diagnósticas. “No queremos depender de un solo fabricante en el mundo ante una situación de emergencia”, advirtió.
Entre las medidas para fortalecer al sector, Sheinbaum anunció que en las próximas licitaciones del gobierno federal se dará preferencia a quienes produzcan en territorio nacional, mediante un sistema de puntaje que premiará la fabricación local. Además, destacó la importancia de apoyar la innovación científica con base en la sólida capacidad investigadora de institutos nacionales de salud, universidades públicas y centros de desarrollo tecnológico.
Finalmente, insistió en que el impulso a la industria farmacéutica no solo generará empleos y crecimiento económico, sino que representa un paso clave hacia la soberanía en salud pública y el fortalecimiento del aparato productivo del país.