En un giro inesperado, el Gobierno de Estados Unidos ha decidido retirar los aranceles impuestos recientemente a productos electrónicos como teléfonos móviles, computadoras, microprocesadores y otros componentes tecnológicos. Esta medida busca mitigar el impacto en los consumidores y beneficiar a grandes empresas del sector, como Apple y Samsung.
Exenciones clave para la tecnología
Las exclusiones, publicadas en un comunicado de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE.UU., afectan a dos tipos de gravámenes: el polémico arancel del 125% aplicado a China y la tasa base del 10% para la mayoría de los países.
Entre los productos exentos destacan:
- Teléfonos móviles
- Computadoras portátiles
- Discos duros
- Chips de memoria y microprocesadores
- Maquinaria para fabricar semiconductores
Este último punto parece un gesto hacia Taiwan Semiconductor Manufacturing Co. (TSMC), uno de los mayores proveedores globales de chips.
Alivio para Apple y el mercado tecnológico
La decisión es especialmente relevante para Apple, que fabrica más del 80% de sus productos en China, incluyendo la mayoría de sus iPads y más de la mitad de sus computadoras Mac, según análisis de Evercore ISI.
La empresa había sido una de las más afectadas por los aranceles de Trump, perdiendo cerca de $640 mil millones en valor de mercado desde el anuncio inicial, según cálculos de CNBC.
Aunque estos productos podrían enfrentar impuestos adicionales en el futuro, se espera que sean significativamente menores al 145% que llegó a plantearse para las importaciones chinas.















